Business Consulting: cómo trabajamos con cada cliente

Nuestro proceso tiene cuatro fases definidas. Cada una tiene entregables concretos, plazos acordados y criterios de éxito medibles. Aquí explicamos qué ocurre en cada etapa y qué puede esperar de nosotros.

Las cuatro fases de un proyecto

Un proyecto típico dura entre tres y seis meses, dependiendo del tamaño de la empresa y la complejidad de los problemas que abordemos. Algunos clientes nos contratan para una fase específica; otros prefieren el ciclo completo. A continuación, cada paso en detalle.

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Diagnóstico inicial

Dedicamos entre dos y tres semanas a entender su empresa desde dentro. Revisamos los estados financieros de los últimos tres ejercicios, los informes de gestión mensuales (si existen) y la estructura organizativa. Entrevistamos a los responsables de cada área: dirección, ventas, operaciones, administración.

El objetivo es construir un mapa claro de la situación real. No partimos de suposiciones ni de plantillas genéricas. Queremos saber dónde gana dinero la empresa, dónde lo pierde, qué procesos funcionan y cuáles generan fricción.

Al final de esta fase entregamos un informe de diagnóstico de entre 15 y 25 páginas. Incluye un análisis de rentabilidad por línea de negocio, un inventario de riesgos operativos y una lista priorizada de oportunidades de mejora. Lo presentamos en persona y lo discutimos con el equipo directivo.

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Plan de acción

Con el diagnóstico aprobado, diseñamos un plan de trabajo con acciones concretas, responsables asignados y fechas de ejecución. Cada acción tiene un indicador de resultado: no proponemos nada que no se pueda medir.

Por ejemplo, si detectamos que la empresa tarda una media de 72 horas en procesar un pedido y el estándar del sector son 24, definimos qué cambios hay que hacer en el flujo de trabajo, qué herramientas implantar y en qué plazo esperamos reducir ese tiempo. El plan incluye una estimación del coste de implementación y del retorno esperado.

Esta fase suele durar entre una y dos semanas. El resultado es un documento de plan de acción que el cliente revisa, ajusta si es necesario y aprueba antes de pasar a la ejecución.

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Implementación acompañada

Aquí es donde las cosas cambian de verdad. No dejamos el plan en un cajón: trabajamos codo a codo con su equipo para ejecutar cada acción. Eso puede significar rediseñar un proceso de facturación, configurar un cuadro de mando en Excel o Google Sheets, formar al equipo comercial en una nueva metodología de venta o renegociar condiciones con proveedores.

Asignamos un consultor de referencia que visita la empresa al menos una vez por semana (o se conecta por videollamada si el cliente está fuera de Valencia). Ese consultor coordina las tareas, resuelve bloqueos y se asegura de que el plan avanza según lo previsto.

La duración depende del alcance. Proyectos centrados en un solo área (por ejemplo, reestructuración del departamento financiero) suelen completarse en ocho semanas. Proyectos más amplios pueden extenderse a cuatro o cinco meses.

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Seguimiento y ajuste

Tres meses después de terminar la implementación, volvemos. Revisamos los indicadores que definimos en el plan de acción y comprobamos si se han alcanzado los objetivos. Si algo no funciona como esperábamos, proponemos ajustes.

Esta revisión está incluida en el precio del proyecto. Creemos que un consultor que no mide el impacto de su trabajo no está haciendo bien su trabajo. En nuestra experiencia, alrededor del 80 % de las acciones alcanzan o superan el objetivo en el primer ciclo. El 20 % restante suele requerir ajustes menores que se resuelven en dos o tres semanas adicionales.

Qué puede esperar durante el proceso

Consultor revisando informes financieros con un cliente

Comunicación directa

Cada cliente tiene el teléfono móvil de su consultor de referencia. No hay centralitas, ni tickets de soporte, ni respuestas automáticas. Si surge una duda un martes a las 10 de la mañana, llama y la resolvemos. Si es algo que requiere análisis, le damos una respuesta en 24 horas.

Informes quincenales

Durante la fase de implementación enviamos un informe de progreso cada dos semanas. Es un documento breve, de dos o tres páginas, que resume qué se ha hecho, qué queda pendiente y si hay desviaciones respecto al plan. Lo acompañamos con una reunión de 30 minutos para comentarlo.

Sin sorpresas en los honorarios

Trabajamos con presupuesto cerrado por proyecto. Antes de empezar, el cliente sabe exactamente cuánto va a pagar y qué va a recibir a cambio. Si durante el proyecto surge la necesidad de ampliar el alcance, lo discutimos y acordamos un suplemento por escrito antes de ejecutar nada adicional.

Confidencialidad total

Firmamos un acuerdo de confidencialidad antes de acceder a cualquier información de la empresa. Es una práctica estándar, pero la mencionamos porque algunos clientes nos preguntan por ello en la primera reunión. Sus datos financieros, sus listas de clientes y su información estratégica están protegidos.

Preguntas frecuentes sobre el proceso

Estas son las dudas que más nos plantean los clientes antes de contratar un proyecto de consultoría.

Depende del alcance. Un diagnóstico inicial para una empresa de entre 10 y 50 empleados cuesta entre 3 500 € y 6 000 €. Un proyecto completo (diagnóstico, plan, implementación y seguimiento) oscila entre 12 000 € y 28 000 €. Siempre presupuestamos antes de empezar y el precio no cambia salvo que el cliente solicite ampliar el alcance.

No es imprescindible, pero ayuda. Si puede traer los estados financieros del último ejercicio cerrado y una descripción breve de los problemas que quiere resolver, la conversación será más productiva. La primera reunión es gratuita y dura entre 45 minutos y una hora.

La mayoría de nuestros clientes están en la Comunidad Valenciana, pero hemos trabajado con empresas en Murcia, Cataluña y Madrid. Para proyectos fuera de Valencia combinamos visitas presenciales con sesiones por videoconferencia. Los gastos de desplazamiento se presupuestan aparte.

Tenemos experiencia acumulada en distribución y logística, hostelería, fabricación de componentes industriales, servicios profesionales y comercio electrónico. Dicho esto, nuestro enfoque es financiero y operativo, lo que significa que las herramientas que utilizamos son aplicables a casi cualquier sector. Si su empresa tiene entre 5 y 200 empleados y factura entre 500 000 € y 20 millones de euros anuales, probablemente podemos ayudarle.

Sí. Muchos clientes empiezan por ahí. El diagnóstico es un entregable completo en sí mismo: recibe un informe con análisis y recomendaciones que puede implementar por su cuenta o con nuestra ayuda. No hay penalización ni obligación de continuar.

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